domingo 26 de noviembre de 2006

El por qué de Cárabo

Cárabo
Es una rapaz; es nocturna y no es ni pequeña, ni grande. Tiene la cabeza redonda, es rechoncha y sus ojos son completamente negros.

...En el año 1991 tuve la suerte de participar en una obra que se tituló "Esta es nuestra casa". Fue creada y estrenada en Málaga. La escribió Miguel Angel Barba, la músicó y la mezcló. La primera parte tenía muchas canciones, los animales del bosque, unos campistas, una niña y un duende. Luego las palabras guardaban un discreto silencio. Esta segunda parte de pura música la compuso y la mezcló Pedro Barrientos.

La aventura de esa obra duró hasta primeros de 1994. Málaga y su provincia. Granada y su provincia. Palma del Río (Córdoba), Sevilla, Huelva y su provincia, Almería y su provincia, Jaén, Melilla, etc... Con ella conocimos a la gente del teatro Andaluz. La profesión. Los actores y las compañías. Las empresas de teatro y la empresa pública.
Personas con las que intentamos compartir, ilusionados, un proyecto común: el teatro Andaluz, aún hoy bregando por su identidad pues la cosa no es fácil para nadie. Lo importante es salir adelante.

Ya queda claro que está obra fue para mí un antes y un después. Hoy, es como el lugar a donde volver. La sensación es la que tiene la gente que ha nacido en pueblos pequeños, que aunque viva en la ciudad, siempre le queda un paraíso perdido al que volver, aunque sea solo en su mente y su anhelo.

Ahora todo es demasiado grande. Rodeado de Lulilas, lupitas, lulas, lulos, luchos, lublús, lurdos y lubinas trato de hacerlo lo mejor posible en este programa que ha batido todo los records (hablo de los lunnis por si alguien no se ha percatado) Y siempre el canto del Cárabo como discreta medicina.

Este blog se llama Cárabo porque Cárabo era uno de los personajes principales de aquella obra. Además estaban Lugomer, Lilita, el zorro y otros muchos. Pero Cárabo era como el logotipo de la obra. Ahora me doy cuenta.

Descubrimos durante esos años que lo que nos había empujado a hacer una obra seria para niños, era nuestro afán de hablar en el teatro de "aquello que no se ve". Para explicar la cadena trófica, por ejemplo, hacíamos aparecer a un fumigador (personaje real) que regaba con insecticida el claro del bosque. Un mosquito que había por allí muere, se lo come un lagarto y muere, se lo come un cuervo y muere, un zorro y muere para acabar con un impresionante buitre, de más de 2 metros de ala a ala, que se come al zorro y muere a su vez.

A los niños se les activaba algún tipo de clic, vivían el problema y lo comentaban apasionadamente entre ellos. La sabiduría del bosque estaba bien guardada por El Cárabo. También la sabiduría de la noche y del silencio.

La foto del cartel la realizó Alberto, un buen amigo.